Primera infancia: qué edades comprende y las mejores actividades para esta etapa
Las experiencias que vivimos de niños marcan las bases de nuestra personalidad y carácter para cuando seamos adultos. Eso es especialmente cierto cuando hablamos de la primera infancia, los primeros años de nuestras vidas.
En este momento de descubrimiento y aprendizaje constante, como maestro debes acompañar el desarrollo cognitivo, psicomotriz y socioemocional de tus alumnos y conocer cuáles son las fases por las que pasa en este desarrollo integral. De este modo, podrás adaptar las actividades a las capacidades que tengan que desarrollar en cada momento.
Principales características de la primera infancia
Cualquier persona que tenga contacto estrecho con niños de distintas edades, sabrá que cada etapa es una aventura completamente distinta. Especialmente en los primeros años de edad.
La primera infancia comprende desde el nacimiento del niño hasta los cinco años de edad, y se trata de un periodo de gran desarrollo tanto corporal, como mental.
En esa primera etapa, el entorno de los pequeños es fundamental, ya que es donde se marca el carácter y la personalidad que muy difícilmente va a variar cuando el pequeño crezca.
Por eso, es un momento clave para desarrollar competencias como la inteligencia emocional, el trabajo en equipo, el pensamiento lateral o la creatividad.
Además, también se empiezan a desarrollar algunas de las habilidades pilares: el habla, las relaciones sociales… Y a la vez empiezan a darse cuenta de cómo es el mundo que les rodea y los principales roles de la sociedad.
Sin duda, se da un máximo aprendizaje, ya que todo va a ser una novedad para ellos.
Las edades de la primera infancia
Cada tramo de edad despierta unas habilidades distintas en los pequeños. Pero para poder marcar de manera correcta las actividades, es necesario saber qué características hay en cada tramo de edad.
¡Vamos a ver cuáles son los rasgos más comunes durante la primera infancia!
Primeros meses de vida (hasta un año)
En esta edad, el mundo entero está por descubrir.
Lo más habitual es que quieran manipular elementos sencillos y llamativos, así como
escuchar sonidos distintos. Se puede usar juguetes de gran tamaño u elementos naturales, para que el niño empiece a descubrir su entorno natural.
De 1 a 3 años
A partir del primer año, la experimentación está en la orden del día. Puedes proponer a los alumnos juegos para explorar el entorno natural, con recursos como Inspira.
Así mismo, es un momento ideal para que los niños empiecen a manejar estructuras para ordenarlas y empezar a entender el espacio de manera lógica. Otra propuesta muy divertida son los juegos donde se nombran las formas, los colores o los números.
De 3 a 5 años
Llegados a este punto, el alumno ya entiende las bases del mundo y empieza un momento de explosión de creatividad. Es el momento ideal para hacer actividades artísticas y explorar propuestas donde entrenar la originalidad.
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